Identificar tu tipo de piel es el primer paso para armar una rutina que de verdad le sirva. Lo que funciona para una piel grasa puede arruinar una piel seca: elegir mal trae irritación, más grasa o más sequedad.
Estos son los cinco tipos más comunes, cómo reconocerlos y qué necesita cada uno.
Por qué importa saber tu tipo de piel
- Vas a elegir productos que sí aplican a tu caso, no por moda.
- Prevenís problemas que empeoran con productos equivocados: acné, deshidratación, envejecimiento prematuro.
- Ahorrás tiempo y dinero en cosas que no te funcionan.
Los 5 tipos de piel y cómo cuidarlos
1. Piel normal
Textura uniforme, poros pequeños y buena hidratación. Se mantiene equilibrada sin mucho esfuerzo.
- Usá productos suaves que no alteren ese equilibrio.
- Hidratá con una crema ligera y no te saltés el protector solar.

2. Piel seca
Sensación de tirantez (sobre todo después de lavarte), descamación y aspecto apagado por falta de hidratación.
- Elegí limpiadores hidratantes y evitá el agua caliente.
- Aplicá cremas con ingredientes como ácido hialurónico o ceramidas.

3. Piel grasa
Producción excesiva de sebo, sobre todo en la zona T (frente, nariz y mentón), poros dilatados, brillo y tendencia al acné.
- Usá limpiadores que regulen la grasa y exfoliantes suaves.
- Hidratá con texturas en gel y evitá productos comedogénicos.

4. Piel mixta
Mezcla zonas grasas (zona T) con zonas secas (mejillas). Poros dilatados en unas áreas y sequedad en otras.
- Tratá por zonas: productos para piel grasa en la zona T, fórmulas más ricas en las mejillas.
- Hidratá con productos ligeros y exfoliá suave donde haga falta.

5. Piel sensible
Reacciona fácil al clima, a los productos o a la alimentación: enrojecimiento, picor o ardor. A veces está relacionada con alergias o rosácea.
- Elegí productos hipoalergénicos y sin fragancia.
- Hidratá con calmantes como aloe vera o niacinamida.
- Para el lavado diario, el limpiador que más recomendamos en la tienda es el Bioderma Sensibio Gel Moussant: sin jabón ni fragancia.

Cómo saber cuál es tu tipo de piel
Probá este método en casa: lavá tu rostro con un limpiador suave y no apliqués nada por dos horas. Después mirá cómo se comporta:
- ¿Brillo solo en la zona T? Probablemente sea piel mixta.
- ¿Sensación de tirantez o resequedad? Piel seca.
- ¿Brillo en todo el rostro? Piel grasa.
- ¿Reacciona con facilidad o se enrojece? Piel sensible.
Ojo: este artículo te ayuda a identificar tu tipo de piel, pero cada piel es un mundo. Si notás algo raro, enrojecimiento o irritación al probar un producto, suspendelo y consultá a un dermatólogo. Lo que le funciona a tu amiga no siempre te funciona a vos.
